Poemas de andar por casa (1976)

Autorretrato en el terrado del pso de la calle Arco de la Merced, Palma, 1976.
Sabandija asquerosa,
yo te hubiera dado mi alma, 
sabes que lo hubiera hecho,
me hubiera arrastrado por el camino
cualquiera que fuera

Hubiera dejado que me desearas
cualquiera que fuera tu forma de hacerlo,
hubiera permanecido junto a ti
a pesar de todo

Pero dices que no soy tu tipo,
que soy peligrosa
y prefieres una cara bonita.

Sé que muchos hombres me desean,
aunque resulte duro decirlo

Tal vez mi madre no (lo) entienda

tú eres como todos ellos,
sabes que soy un peligro
y que no íbamos a durar mucho tiempo juntos.

.....

A los amigos de la ciudad
que no conozco
A los amigos del barrio chino
que no conozco
A los chicos del callejón
que no conozco
A las niñas de la discoteca
que no conozco
A los beibis del club
que no conozco
A los policías de la orilla
que no conozco
A los bebés aullantes
que no conozco
A las madres callejeras
que no conozco
A las madres cansadas
que no conozco
A los niños del colegio
que no conozco
Al vecino de enfrente
que no conozco

¡A todos los que viven junto a mí
que no conozco!

Quiero decirles:
¡Estoy viva!

......


(Sobre otro)

Tu pasado está plagado de desgracias.
Han minado tu moral
destrozado tus ganas de amar.

Ni una alegría en tu vida,
ni un grato recuerdo,
no te ha quedado nada.

Sabes muy bien que estás triste,
tienes válidas razones para condenar el mundo

Por no darte su calor,
por no arrojarte su luz.

(Y) aún tienes la victoria en la mano.

Ayúdate

Sueña que puedes lograrlo
Vive tu pena con intensidad

Nunca te sientas pequeño

Eres grande
y lo puedes demostrar.

Camina con paso ligero
Encuentra en tu alma la verdad

No supliques que te amen

Oblígales

Aún tienes la victoria en tu mano.

Ayúdate.

Textos: Noëlle Ginard (16 años)
Foto: autorretrato en la calle arco de la Merced, Palma, 1976.

Textos escritos entre abril y marzo de 1976. Tenía 16 años. 
Los he estado leyendo tras muchos años en que han estado guardados. Me han sorprendido por su intensidad,  la rabia contenida, el grado de lucidez, la soledad que sentía.
Aunque tengo la tentación de corregirlos, no lo he hecho, no tiene sentido. Se nota la influencia de la época, los textos y la música que escuchaba entonces. 
Los dibujos también son de esos años. 
Algunos poemas incluso me parecen buenos y han sido una fuente de inspiración para un momento de búsqueda interior, ahora a finales del 2021 con 62 años. Gracias a esa chica de 16 o 17 años que fui, ahora soy la que soy. Espero que no la hubiese defraudado mi yo actual.

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