Reflexiones sobre el refugio

A veces pienso que escojo pasarlo mal, vivir situaciones conflictivas, no buscar el reposo.

No soy una aventurera en el sentido literal de la palabra, pero tampoco busco la comodidad emocional. Probablemente sea un defecto de carácter.

El malestar te hace explotar y te obliga a cuestionártelo todo.

La búsqueda del refugio es cada vez más difícil.

Refugio-No refugio

Ya falta poco para la inauguración de «Refugio» en Can Monroig, será el 17 de diciembre.

Aquí un extracto a modo de vídeo promocional.

Vídeo y fotografía:

Miquel Juliá, Gabriel Ramon y Robert López Hinton

Concepto y performance: Marie-Noëlle Ginard Féron

Música: Liquid Mantle

Montaje y edición vídeo: Marc Schouten Ginard

El terrado

Durante unos años, quizás solo fueron unos meses, el trastero del terrado se convirtió en mi refugio.

Pasaba las horas muertas escribiendo y leyendo entre sus paredes. Algún día de madrugada me subí al tejado para fotografiar la salida del sol sin demasiado éxito.

En esta foto tendría yo unos quince o dieciséis años y estoy con mis hermanos Julio y David.

Calle Arco de La merced, Palma de Mallorca, 1975-6 ?

«Refugio» proyecto en proceso

«Contar en este mundo incierto con algún refugio que no pueda ser destruido, es de importancia primordial»

Mari Wollstonecraft

«Refugio» es un proyecto artístico que parte de una de una instalación textil en pleno campo alrededor de la cual en abril del 2022 realicé una performance fotográfica.

Es el resultado de un proceso interior en el que reflexiono sobre la necesidad de buscar un refugio como espacio físico donde resguardarse, pero también un lugar, real o imaginario, donde salvaguardar tu propia identidad de los demás, protegerte de los agravios, buscar tu camino sin imposiciones ni presiones externas.

La instalación textil

Cabaña Somalí de retales

Inspirándome en los refugios somalíes construidos a partir de retales, en abril del 2022 construí en el campo tres cabañas con estructura de piedra y madera, recubiertas por antiguas esteras mallorquinas y telas que había tejido en los últimos treinta años, cosidas entre sí.

El montaje de las telas

La primera cabaña se instaló sobre unas piedras amontonadas en el campo. Las piedras procedían de una pared centenaria que se desmontó durante la restauración de Can Monroig hace más de quince años.

En esta instalación reflexiono sobre la contradicción y la imposibilidad de vivir en un refugio cuyo interior está lleno de piedras.

El segundo refugio construido alrededor de losas de marés, estructura de cañas, telas y esteras, se asemeja más a una chabola, es una construcción muy precaria y pobre. Hace referencia a la dificultad de la vida, los retos, las luchas internas, la penitencia a la que nos sometemos por sentimientos de culpa y finalmente la dificultad de encontrar tu lugar.

La tercera cabaña tiene todos los accesos abiertos, las telas se mueven con el viento, puedes entrar y salir, lo que significa también que está abierto a otras personas que pasan por tu vida.

Performance fotográfica

Refugio no es únicamente una instalación textil en el campo. Las tres cabañas han servido de escenario a una serie de fotografías y vídeos realizados por los fotógrafos Gabriel Ramon, Miguel Juliá y Robert López Hinton a los que pedí su colaboración para realizar una performance fotográfica en este escenario.

Fotografías del proceso

Miquel Juliá, Gabriel Ramón, Noëlle Ginard.

Fotos del proceso: Miquel Juliá y Robert López Hinton

El montaje de la instalación se realizó con la ayuda de Carolina Medeiro, la performance fotográfica tuvo lugar en Pascua del 2022.

El proyecto «Refugio» , instalación textil, fotografía y vídeo será presentado en Can Monroig en Inca el 17 de diciembre del 2022.

Enlaces:

Can Monroig Cultura

Miquel Juliá Fotografies

Gabriel Ramon fotógrafo

El hombre tapiz

Tapiz denim

Hice el primer tapiz con forma de hombre en 1995 y ahí se quedó. No retomé la idea hasta pasados muchos años, primero en el 2010 y ahora en estos últimos años. Así que voy saltando de década en década.

Esta vez han vuelto para quedarse, son hombres y mujeres. Alguno-a podría ser una menina. Trabajo con material reciclado, casi siempre tiras recortadas en vaqueros viejos que me van dando las amigas.

En el momento actual en que se generan toneladas de residuos textiles prefiero recuperar materiales. Algodón que he estado almacenando los últimos quince años para la urdimbre y telas recuperadas para la trama.

Tapices en el taller
Telar de alto lizo

Quema de muñecas

Resulta grotesco usar muñecas en el arte, sobre todo si lo hace una mujer.

La gente se pregunta si tendrás problemas con la maternidad, te mira de reojo, susurra. Las muñecas transformadas asustan, producen rechazo.

Yo las pinté, descuarticé y  crucifiqué de mala manera entre el 2009 y el 2013.

No recuerdo muy bien cómo inicié la serie. Sí recuerdo la instalación de cinco sillas con muñeco en Can Monroig en el año 2010 coincidiendo  con el ochenta cumpleaños de mi padre, y la cara de desaprobación de mi hermana (somos cinco hermanos).

Instalación 2010

Algunas de ellas eran muy interesantes.

Creo que no se entendieron bien o quizás yo no las mostré en el contexto adecuado.

Menina 2012
Menina de Noëlle Ginard 2012

Muñecas con la boca tapada antes de la «era» de las mascarillas, antes del me-too, antes de muchos feminismos.

Meninas en el taller 2010

Quizás sí tenía problemas con ser madre, con ser hija, con ser mujer, con aceptarme, con la vida, con el maltrato, con el trabajo, con el cansancio de dar siempre explicaciones.

No quiero crear, 2016

Llegó un momento en que las muñecas se amontonaron, se me atragantaron, y pensé que debía cerrar el ciclo, que el proceso de catarsis debía llegar a su fin. La purificación se completaría con el fuego.

 Le dí vueltas a la idea mucho tiempo, temía que solo sirviera para alimentar mi imagen de bruja o de mujer desquiciada.

Quema de meninas

Pero finalmente el ritual del fuego se impuso. Con la quema de las muñecas  conseguí mandar a la mierda a más de uno, me saqué mucha rabia de encima. El proceso había acabado, y finalmente podía abrazar con mucho amor a las meninas salvadas, porque ellas valían mucho, de eso no me cabía duda.

Vídeo grabado en Santa Margarita por Marc Schouten Ginard, abril 2021.

Gracias a Robert López Hinton por su apoyo y colaboración.

Notas inconexas en el bar de la facultad (1978)

Dibujo de Noelle 1978

(…)

Todo el mundo ríe por dentro 
Humo risas empolladas de dos días 
Cabezas calentadas con frases inoportunas 
Lecciones inacabadas 
Delirios de profesores 
Ácido en el pecho 
Películas de Bergman junto a la botella de cerveza 
Coca-cola escondidas 
y chocolate compartido entre dos miradas de reserva Tentativas de aproximación 
Humo risas palabras sin sentido-con sentido Conversaciones entre sordos 
Amistades montadas sobre la soledad de un día 
Besos dados en la borrachera de una noche 
Gente que mira pero no ve 
Gente hablando sin decir nada 
Gente oyendo sin escuchar
La facultad es un cadáver y nosotros hemos hecho un mundo de ese cadáver
Amontonando libros sobre la mesa grande- Kropotkin, Bakunin, Gramsci- ¡Coño! ya está bien
Palabras sin sentido dichas cuando ya no se sabe (de qué) hablar
Momentos vacíos
Vacíos intermitentes
Largos
Inacabables
-Parménides protesta-
Vacíos que nos agobian
La incomunicación flota sobre nuestras cabezas
Alguien da una patada en mi estómago
Mentes calenturrientas 
Besos calenturrientos
¡Empollona! 
¡puaj qué gente!
Cierra la puerta
Mira hacia atrás
Disimula tu enfado
Saoner sonríe bajo su chaqueta
Malditos cerdos
Soliloquios ridículos
Frases que se amontonan
Tal vez alguien las recuerde luego
Amistad de odio
Sangre que correrá
¡Calentorras!
No se nos va a hundir el mundo por esto
Secretos que se escurren
las miradas nos delatan
Triste soledad de años
Alguien rompe el silencio
Risa general
Vuelta al encierro
Tratando de encontrar alguna frase ocurrente
El tiempo se perdió debajo de las sillas
Quien nos controla?
Tal vez un circo nos contrate

Texto: Monólogo interior, Noëlle Ginard (18 años)
Escrito en el bar de la facultad de filosofía, 
Son Malferit, Palma, abril de 1978.


Textos escritos entre 1976 y 1978. Tenía 16-18 años. 
Los he estado leyendo tras muchos años en que han estado guardados. Me han sorprendido por su intensidad,  la rabia contenida, el grado de lucidez, la soledad que sentía.
Aunque tengo la tentación de corregirlos, no lo he hecho, no tiene sentido. Se nota la influencia de la época, los textos y la música que escuchaba entonces. La falta de puntuación fue buscada, así que la mantengo tal cual.
Los dibujos también son de esos años. 
Algunos poemas incluso me parecen buenos y han sido una fuente de inspiración para un momento de búsqueda interior, ahora a finales del 2021 con 62 años. Gracias a esa chica de 16 o 17 años que fui, ahora soy la que soy. 

El telar

Tenía trece años cuando me regalaron un libro sobre los nativos americanos y me quedé prendada de los telares, los dibujos de las telas, las mantas y el material.

A finales de los setenta, con un bastidor hecho con cuatro listones de madera realicé mi primer tejido a partir de unas sábanas viejas que teñí de azul y recorté a tiras para usarlas como trama. En 1982, viviendo Holanda, seguí un curso de manejo de telares de bajo lizo. Regresé a Mallorca con un telar de bajo lizo pequeño con el que durante años tejí innumerables jarapas, alfombras, tapices, mantas, bufandas o ropa.

Vendía a conocidos, exponía en diferentes lugares como la sala parroquial de Bunyola, salas de exposiciones de la Caixa en Pollença y en Palma, o el centro cultural de Son Ferrer.

Bunyola, con mis hijos Marc y Esteve, cerca 1990
Tejido en bastidor vertical, finales de los ochenta, Bunyola.
Principio de los noventa, Bunyola.

El crítico de arte José Mascaró Pasarius escribió sobre mi exposición de 1991 en la sala de exposiciones de La Caixa en Palma:

«Tapices de excelente factura, sumamente originales, de una belleza primitiva serena y poética, como la de aquellos cazadores del mamut y del bisonte, en el lejano paleolítico, que al abrigo de cuevas sagradas, donde se adoraban a los dioses de la vida y de la muerte, daban testimonio irrefutable de su capacidad artística, de sus impulsos creativos.»

Taller en Calle san Feliu de Palma, 1993.

Durante unos años vendí en mercadillos artesanales, abrí un taller textil en Sineu y expuse en 1996 una colección de tapices en el hotel Formentor.

A partir de 1997 instalé mi taller en la tienda de antigüedades que abrí en Pollensa con Robert López Hinton. Ya con un telar horizontal de mayores dimensiones, me centré en el lado más artesanal del textil, tejiendo mantas, cortinas, manteles, reinterpretando las telas mallorquinas de lenguas o Ikat.

Tejido en telar de bajo lizo, urdimbre de algodón pintada y trama de yute.
Urdimbre de algodón, trama de lana, restos de tela.

Pero el aburrimiento, el cansancio que me provocaba el trabajo lento y repetitivo del telar, la falta de interés en general por la artesanía, y sobre todo, mi atracción creciente por la pintura, me llevaron a abandonar los telares durante más de diez años.

Desde hace un par de años he vuelto al arte textil buscando un tejido más experimental, sin utilidad práctica, de aspecto irregular, gastado, tosco, descolorido o viejo.

Ahora quiero contar historias y transmitir emociones a través del tacto, el volumen, la textura y el desgaste de los tejidos.

Actualmente estoy trabajando en dos proyectos textiles: Refugio», una instalación textil y performance fotográfica, y la serie de hombres tapices con material reciclado.

Invocación a Isaac/ El niño en el pozo

Invocación a Isaac

Entré en el pozo para perdonar y perdonarme.
Buscar entre los nombres que más dolían.
Repetir como un mantra las frases que más odiaba.
Romper los lazos en un círculo dorado.
Salvar a los niños encerrados en el pozo.
Y al salir me encontré a Isaac
que sin yo saberlo, había estado ahí desde el principio, vigilándome, protegiéndome.

(En 1392 los cristianos arrojaron a un pozo del call de Inca a varios niños judíos, entre ellos a Isaac de 13 años, hijo de Clara y de Salomó Pelx.
Quizás fuera este pozo, quizás fueran todos los pozos.)

Texto y performance: Marie-Noëlle Ginard Féron

Fotos: Robert López Hinton

“El niño en el pozo” es un proyecto artístico colectivo en el que colaboraron Manuel Santiago, Abraham Calero, Katherina Pfeil, Robert López Hinton y Marie-Noëlle Ginard, en el que trabajamos a lo largo de varios meses y presentamos en Can Monroig el 11.11.2017.

«Invocación a Isaac» es una performance fotográfica que hice conjuntamente con Robert López Hinton.

Noëlle’s chairs

Sillas grotescas, sin utilidad, que hablan de la dificultad de acomodarse, de relajarse, tomar asiento o descansar.

Sillas para no-sentarse.

Noëlle’s Chairs /Las sillas de Noëlle, 2009-2018.
Sillas viejas, telas, colas vegetales, pigmentos y otros materiales.

Autorretrato con silla

The self portrait therapy

Autorretrato con silla en las sesiones de #Es_solo_pintura en Can Monroig, siguiendo con la serie “The self portrait therapy”.
No quiere ser una gran foto, es evidente que no lo es, solo forma parte del proceso de aprender a mirarme al espejo sin miedo o vergüenza, de hecho aquí no lo hago de frente; son muchos años mirándome de reojo.
Mayo, 2018, Inca.