Nada sucederá (1977)

Dibujo de 1977, Noëlle.
Te miras en la oscuridad del baño/
Hasta que te encuentras bochornosa/
Aprietas los dientes/
Te quejas de tu dolor de estómago/
Pero nadie te oye/
y un poco desconcertada/
Vuelves a la habitación/

Te sientas en el borde de la cama/
y procuras no pensar en nada/
Sabes que tu obligación es hacer algo/
Pero no puedes con tu alma/
Y prefieres cerrar los ojos/
a todo lo que se te presenta/

Entonces miras a tu alrededor/
con cara cansada/
y mirada ojerosa/
Piensas en lo triste que es todo esto/
Y procuras () dormir para olvidarlo/
pero duermes poco/
y al cabo de unos minutos/
ya vuelves a pensar en él/
Como si un mundo desorbitado/
se (le ?) echara encima/

Pero no es tan importante como tú crees/
Tiene un aspecto poco común/
No es muy alto ni de espaldas anchas/

Vuelves a acomodarte (?) sobre la cama/
Varias veces rozas tu cara contra la almohada/
Crees que resulta sensual/
y vuelves a hacerlo otra vez/
Estás pensando en la piel de él/
Y te produce una gran satisfacción/
el saber que no será suave./

Arrastras los pies por la habitación/
Tomas el cuaderno de poemas/
Y escribes alguna cosa incoherente/
Deseas que algo bueno suceda/
Pero no te atreves a salir a la calle/
Porque realmente sabes/
Que nada sucederá/

Desde la ventana/
echas un vistazo a la calle/
(y) te deprime todavía más/

Tiene un aspecto desconcertante/
Solo le has visto un par de veces/
Y aunque intentas convencerte de lo contrario/
Sabes que no volverás a verlo/
Te das la vuelta en la cama/
(y) vuelves a pensar en su espalda/
Intentas imaginarlo desnudo/
Pero eso te hace odiarte cada vez más/
(Y)Sabes que otra chica andará tras él/
(y) sabes que él andará tras otra chica/
Alargas (?) las horas con estos pensamientos/
(Y) acabas convencida de que no tiene importancia/
De que mañana le habrás olvidado/

Texto: Noëlle (17 años)
Palma, 23 de septiembre de 1976

(Transcripción de textos que escribí hace más de cuarenta años. A menudo escritos en la oscuridad de mi cuarto; a veces parada en un semáforo o sentada sola en la mesa de un bar. Los textos me venían a la cabeza y tenía que escribir enseguida. Eran improvisados, sin puntuación casi nunca los corregía. Jamás se los enseñé a nadie. Por eso aquí tampoco los corrijo, aunque vea un fallo o algo que me chirría. A veces dejo entre paréntesis lo que cambiaría ahora)

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